Hace un tiempo una noticia corrió como la pólvora en este sector: “la ciencia confirma que comer helado nos hace felices”. Nadie explicó nada más, muchos se quedaron con ese titular, pero ¿conoces la explicación? Tranquilo, nosotros te la contamos.
Vayamos poco a poco
La noticia fue recogida por varios periódicos digitales y blogs especializados y la rápida explicación que daban era que se debía al triptófano, un aminoácido encargado de producir la serotonina, la conocida “hormona de la felicidad”. Te quedas igual, ¿verdad? Nosotros también.
Nadie nos contó nada más. ¿Dónde está presente ese triptófano en el helado? ¿Se añade en forma de virutas de chocolate? ¿Qué tiene que ver el triptófano con la serotonina? Cómo curiosos empedernidos, nosotros no nos quedamos en la superficie de la noticia y hemos hecho nuestra propia investigación.
¿Qué es el triptófano?
Esta palabra escuchada en los anuncios de televisión es un aminoácido esencial. Es decir, nuestro cuerpo por sí solo no lo puede producir, por lo que debemos obtenerlo a través de los alimentos. Nuestro organismo utiliza el triptófano para producir melatonina y serotonina. La melatonina ayuda a regular el ciclo del sueño y la serotonina el estado de ánimo, entre otras muchas cosas.
¿Dónde encontramos triptófano?
En muchos alimentos como el pescado, el pollo, la clara de huevo, los lácteos y ¿cuál es el principal ingrediente del helado? Voilá, la leche, además de la nata. Ahora se entiende mejor, ¿verdad? Ya podemos quitarnos de la cabeza la idea de que el triptófano se espolvoree en el helado como la canela.
Vale y ¿qué relación tiene el triptófano con la serotonina?
Una vez que el triptófano llega a nuestro organismo a través de la comida se transforma, a través del metabolismo, en metabolitos bioactivos como la serotonina (ahora nos ponemos un poco técnicos). Ésta es un neurotransmisor encargado de enviar mensajes a las células nerviosas incidiendo en muchos aspectos de nuestro cuerpo, entre las que están las emociones y el estado de ánimo. Por lo tanto, al aumentar los niveles de serotonina se generan sensaciones de bienestar, relajación y satisfacción.
Y la ciencia… lo demostró
Este hecho llegó a comprobarlo el Instituto de Psiquiatría de Londres hace un par de años, tras realizar unas resonancias magnéticas funcionales a varias personas.
Se realizaron dos escáneres del cerebro en dos situaciones distintas: una primera situación en la que los sujetos no realizaban ninguna actividad y otra en la que se les ofrecía helado y se lo tomaban. Al comparar las imágenes del cerebro se detectó un efecto inmediato en una zona concreta del cerebro, la corteza orbitofrontal, que se encuentra en la parte delantera y es considerada una de las zonas de placer.
Ahora ha quedado todo mucho más claro, ¿verdad? Sin embargo, aunque la ciencia ha dado un motivo de peso, nosotros ya sabíamos que tomarnos un helado provoca una agradable sensación por otra serie de motivos.
4 razones por los que comer helados nos hace felices
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Nos nutren, hidratan y refrescan
Los helados artesanales elaborados a partir de leche fresca son una fuente de calcio y proteínas. Los sorbetes, hechos a partir de agua y fruta fresca de temporada, aportan vitaminas y minerales. Los helados artesanos son saciantes y perfectos para tomar en días muy calurosos.
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Hay para todos los gustos y paladares
Existe una gran variedad de sabores, texturas y combinaciones. Helados artesanales sin azúcar, sin lactosa o veganos. Es muy fácil encontrar uno que te guste o se adapte a tu dieta y, hoy en día, puedes encontrarlos durante todo el año.
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Su consumo está asociado a buenos momentos
Solemos tomar un helado en situaciones de relax, después de una comida, dando un paseo, charlando con amigos o disfrutando de la playa o la piscina. Para casi nadie (siempre hay alguien peculiar) resulta un mal trago comerse un helado.
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Y sobre todo… ¡Están riquísimos!
El helado es un alimento único que nos produce diversas sensaciones. En la primera cucharada percibimos su sabor o la combinación de varios, la textura cremosa y el fluir de la consistencia sólida a líquida dejándonos una enorme sensación de frescor. En definitiva, aunque somos conscientes de que comer helado nos produce muy buena sensación, la ciencia nos demuestra lo que sucede en nuestro cuerpo al tomarlo. Si estás teniendo un mal día o andas un poco decaído sal de casa, date un paseo y elige tu helado artesano favorito y ¡arriba esa serotonina!
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